"LA CANCIÓN DE LA TIERRA"
La Orquesta
Sinfónica Nacional te invita a disfrutar de una obra monumental compuesta por
uno de los más destacados sinfonistas de la historia de la música: "La canción
de la tierra" de Gustav Mahler, con dirección del Mtro. Luis Gorelik y
la participación de Guadalupe Barrientos como mezzosoprano y Fermín Prieto como
tenor. El concierto se desarrollará en en el Auditorio Nacional del Palacio
Libertad (CCK), con entrada libre.
Sobre el
programa:
Gustav Mahler:
La canción de la tierra:
Una sinfonía de dolor y esperanza
("Das Liede von der Erde")
1907 fue un año nefasto en la vida de Mahler,
marcado por tres hechos nefastos. En marzo renunció a la dirección de la Ópera
de Viena; en julio se instaló con su esposa Alma y sus hijas en Maiernigg, pero
el segundo hecho trágico no tardó en llegar: la mayor, Maria, murió de
difteria. A raíz de esto, Alma tuvo un colapso nervioso; el médico revisó
también a Gustav y le descubrió una patología cardíaca severa e incurable.
Al final de ese verano, Mahler encontró
consuelo en La flauta china, una colección de paráfrasis de Hans Bethge
sobre poemas de autores chinos. En diciembre viajó a Estados Unidos, y a su
regreso a Europa en el verano alquiló una casa en el Tirol; ahí cobró su forma
definitiva una obra proyectada sobre una selección de aquellos poemas: Das
Lied von der Erde (La canción de la tierra), subtitulada "una
sinfonía para voces de tenor y alto -o barítono- y orquesta".
Bruno Walter, asistente y amigo de Mahler,
reveló interesantes detalles: "La primera vez que [Mahler] me habló de Das
Lied von der Erde la llamó ‘una sinfonía de Lieder’. Había proyectado hacer
de ella su Novena; después cambió de opinión. Pensando que para Beethoven y
Bruckner este número nueve había marcado el fin, vacilaba en desafiar al destino".
Walter dirigió el estreno de la obra en noviembre de 1911, seis meses después
de la muerte de Mahler.
La obra traza un puente entre los dos géneros
mahlerianos por excelencia: la sinfonía y la canción con orquesta. Aunque se
plantea en seis movimientos, es posible trazar otras estructuras: una cercana
al modelo en cuatro movimientos (el número 1 es el allegro, el 2 el adagio, los
3, 4 y 5 un extendido scherzo, y el 6 la conclusión monumental); por
otro lado la simetría de la obra permite pensarla en dos grandes movimientos (1
y 6) que enmarcan cuatro más breves; dentro de esta estructura, los números 2 y
5 por un lado y 3 y 4 por el otro encuentran grandes semejanzas. A lo largo de
la obra -de manera más o menos evidente- aparece la escala pentatónica como un
toque de color oriental.
Das Trinklied von Jammer der Erde
(Canción báquica sobre
el dolor de la tierra) condensa los climas que transitará el resto de la
obra, el juego de contrastes entre sentimientos, pensamientos y deseos
opuestos. La atmósfera fúnebre con la que comienza Der Einsame im Herbst
(El solitario en otoño) sólo se disipa por momentos, y un éxtasis
angustioso estalla en los versos "Sol de amor, ¿ya no brillarás para secar
dulcemente mis amargas lágrimas?". La introducción del tercer movimiento, Von
der Jugend (De la juventud), parece aludir al título del libro de
Bethge; todo el número es una pintura luminosa de un paisaje oriental. Idéntico
espíritu sobrevuela el comienzo de Von der Schönheit (De la belleza),
pero una marcha enloquecida se desata sobre la descripción de unos jóvenes
jinetes y sus caballos; Mahler restablece la calma sobre los versos finales. Un
delicado paisaje se despliega en el quinto movimiento, Der Trunkene im
Frühling (El borracho en primavera), último respiro de optimismo. El
número final, Der Abschied (El adiós), ocupa la mitad de la
extensión de la obra; fresco de impresionante belleza y potencia, es casi una
síntesis de toda la producción del autor. Las imágenes sencillas se transmutan
en una elegía de dolor y de esperanza. Los últimos suspiros de la orquesta se
funden en el silencio, como la vida en la muerte.
Para volver a las palabras de Bruno Walter, "La
canción de la tierra es la creación más personal de Mahler, y acaso la más
personal de toda la historia de la música. [...] es la más «mahleriana» de todas
sus obras".
Luis Gorelik,
director invitado
Guadalupe Barrientos,
mezzosoprano invitada
Fermín Prieto,
tenor
invitado
Repertorio:
·
Gustav Mahler:
La canción de la tierra
Acerca de Luis Gorelik
Director Artístico de la Orquesta Sinfónica
de Entre Ríos desde 2010 y de la Orquesta Nacional "Juan de Dios Filiberto"
entre 2016 y 2018, Luis Gorelik nació en La Plata, Argentina, en 1963 y se
formó con Pedro I. Calderón en Buenos Aires y con Mendi Rodán en Israel, donde
egresó con honores de la Academia Superior de Música Rubin, en Jerusalén.
Acerca de Guadalupe Barrientos
Finalista de prestigiosos concursos internacionales entre
ellos el "BBC Cardiff Singer of the World" 2019, Concurso Internacional "Montserrat
Caballé" 2021 en el Liceu de Barcelona, "Operalia" 2019 de Plácido Domingo y
"Neue Stimmen" 2011, nació en la Ciudad de Buenos Aires y cursó sus estudios en
el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón,
Opera
Estudio del Teatro Argentino de La Plata;
fue becada por la Julia Varady y el Instituto de voces dramáticas de Dolora
Zajick.
Acerca de Fermín Prieto
Tenor sanrafaelino, egresado del Centro
Polivalente de Arte. Cursó la Lic. en Canto y la Lic. en Arte Dramático,
en la UNCuyo. Se formó vocalmente, en Mendoza, con la Mezzo Herminia Prados de
Lonigro y se perfeccionó en el ISA Teatro Colón,
Acerca de Orquesta Sinfónica Nacional
Fue fundada el 20 de noviembre de 1948, y su
primer concierto fue dirigido por Roberto Kinsky, en el Teatro Colón de la
ciudad de Buenos Aires, el 30 de noviembre de 1949.
Entre los objetivos sobre los que se asienta
su actividad, y cumple desde su creación, se encuentran: la promoción de
directores, solistas y compositores argentinos. Completan estos criterios
fundamentales, el compromiso permanente de difusión de la música sinfónica, en
los más importantes teatros, centros culturales y, en los pequeños auditorios
que se extienden por todas las regiones del país. Desde el año 2015 hasta
su fallecimiento, el Maestro Pedro Ignacio Calderón supo ser su Director
Emérito y el Maestro Emmanuel Siffert, actualmente es su Director Principal
Invitado.