"DIVAGUES"
por Ricardo Luis Acebal
En la página 9, entre otras "primeras palabras", situándose en el año 2020 García
dice: ... "Empecé de a poco a escribir algunas letras de canciones, poemas,
también relatos, sin otro propósito que dejar expresado un momento, una idea,
un sentimiento. Como en algún sitio debía alojar estas singladuras a ninguna
parte, este itinerario sin punto de llegada previsto, creé una carpeta que
titulé "Divagues", por la errancia y, también, por lo poco en serio que me
tomaba a mí mismo."
Según mi mataburros de la Lengua Española, divagar es "Separarse del asunto de que se trata,
hablar o escribir sin concierto ni
propósito fijo y determinado."
Desde luego respeto el derecho del autor a decir que su nuevo libro es
resultado de "divagues". Pero no estoy de acuerdo. Desde la página 7 hasta la
73 me impresionó cómo con sencillas palabras contó su rica vida, tanto dentro
de la Argentina como fuera de ella.
Abrí el ejemplar con intenciones de hacer una primera lectura, medio "por
encima" y me enganchó de tal modo que inicié ese trámite a eso de las nueve de
la noche y el reloj me indicó que eran las 4 de la madrugada cuando llegué
hasta la página titulada "Índice".
Me acordé de una observación que don Yupanqui señaló en uno de sus libros:
"Apaga tarde tu lámpara".
A la tarde de esa trasnochada literaria volví sobre algunos capítulos que
me habían impresionado más que otros. Y entonces anoté con mi bic azul (en papel
aparte, ya que siempre consideré una falta de respeto al autor de una obra
subrayar, asentar observaciones o ayuda memorias sobre las hojas del libro) los
nombres: La moneda mexicana, Catalino, Volver a San Telmo, Milonga Baya en El
Pastís (¡¡!!), Encuentro en La Poesía
(¡Olga Orozco!), Se canta lo que se
pierde, ¿A dónde van las canciones?...
Subrayo: todo "Divagario" me parece
absolutamente imprescindible. Porque considero que para escribir o para
expresarse hablando, lo peor que le puede suceder a un ser humano es "hacerse
el intelectual", el difícil, "hacerse el raro" como definió en uno de sus
libros Julián Centeya.
Hace dieciocho años García dio a conocer "La patria del corazón". En esa
primera obra incluyó las dos fotos que usted verá a continuación:

Tiempos de su escuela primaria, en "Bajo de las palomas"

Foto de tapa, que lo muestra niño y adulto.
Y en esta segunda obra, continuidad corazonera de la primera:

Cantando "Milonga baya" con el Negro Roldán, en el bar El Pastís, en un barrio de Barcelona, España.

En un bar de San Telmo, cuarenta años después de haber sido fotografiado allí integrando el recordado excelente grupo "Cantizal".
PREMIO DEL CONCEJO DELIBERANTE DE
SANTA ROSA
Ver en nuestra sección "Discos":
"EL BARDO LEJOS" POR OSCAR GARCÍA.