El actual gobierno de la Provincia de Salta, encarnado por personajes que
llegaron a él disfrazados de "nacionales y populares", en sus procederes
diarios demuestran no serlo. Así como en la Provincia del Chaco se está
produciendo un verdadero genocidio en el Impenetrable con los hermanos
originarios -con la complicidad absoluta del gobierno chaqueño- en Salta, para
no ser menos, está el "oficialismo" provincial complicado en hechos tan
aberrantes como los del Chaco.
Ricardo Luis Acebal
LA NOTICIA:
¡ALERTA EN LOS VALLES
CALCHAQUÍES!
Infantería ejecuta un feroz desalojo contra la
comunidad Diaguita en Cachi
La Policía de Salta montó un impresionante operativo
para arrancar de su tierra ancestral a la familia Mamaní en el paraje San
Gabriel. Detrás del atropello judicial asoma el apellido Wayar y la complicidad
de un Estado que borra los derechos indígenas para favorecer a los
terratenientes históricos.
Por Redacción Karne de Máquina
Viernes, 12 de junio de 2026
El aparato represivo del Estado volvió a encender sus motores para golpear
a los de abajo.
En las primeras horas de
hoy, dos colectivos repletos de efectivos de la Infantería de la Policía de
Salta irrumpieron en el paraje San Gabriel, en Cachi, con una orden de desalojo
directo en las manos. ¿El objetivo? Expulsar a don Agustín Mamaní y a su
familia, integrantes de la Comunidad Indígena Diaguita Calchaquí de Las Pailas,
de los territorios que habitan y resguardan desde tiempos ancestrales.
La orden, reactivada por
los tribunales salteños, ejecuta un golpe brutal que ignora las leyes de
emergencia territorial como la Ley 26.160 diseñada teóricamente para frenar
estas expulsiones mientras no se complete el relevamiento catastral. Para la
justicia de los ricos, los papeles de propiedad privada valen más que siglos de
arraigo, cultura y preexistencia comunitaria.
El apellido de la
impunidad: La familia Wayar
Este atropello no es un
hecho aislado ni casual. Tiene nombres propios detrás del expediente judicial.
El reclamo de estas tierras es impulsado directamente por María Florencia Wayar
y su círculo familiar, quienes figuran en los registros oficiales como los
supuestos "titulares" de una finca que se superpone con la posesión
comunitaria.
Los Wayar operan bajo la
lógica del despojo rural: acumular hectáreas a costa del sufrimiento de las
familias originarias. Con la reactivación de este juicio, la familia empresaria
busca sentar un precedente peligroso en el Alto Valle, abriendo la puerta para
que otras 40 familias de la comunidad de Las Pailas queden a merced de futuras
órdenes de expulsión.
Resistencia en el territorio
Desde la Unión de los Pueblos
de la Nación Diaguita ya se declararon en estado de alerta máxima. Denuncian
que este operativo trasciende un conflicto entre particulares y expone la
desprotección sistemática de los pueblos indígenas frente al avance del negocio
inmobiliario y productivo en Salta.
Mientras las autoridades
provinciales garantizan patrulleros e Infantería para defender los intereses de
la familia Wayar, las familias diaguitas resisten en el cerro, defendiendo la
tierra de sus abuelos.
¡Basta de desalojos a los
pueblos originarios!
¡La tierra es de quien la
habita y la trabaja, no de los terratenientes!