La
Puya Raimondi, más conocida como la reina de los Andes peruanos, es una bromelia, la más grande del mundo y el fósil viviente de
los Andes peruanos y bolivianos.
Puede
alcanzar una altura de hasta 15 metros con su inflorescencia. Su floración tarda
entre 80 y 100 años, produce miles de flores y muere tras este único
proceso. Se la conoce como Titanca en quechua.
En
el momento de floración, su monumental espiga de 10 o 12 metros contiene entre
8.000 y 20.000 flores de color blanco cremoso o verde blancuzco, vital
alimento y refugio de aves, como los colibríes que la polinizan.
Dicen
que dicen... que la sequía resecaba el territorio árido de los pueblos andinos
del Perú.
Pequeñas
matas y animales propios del lugar se aferran con esperanza a cada resquicio de
vida. El sol hostiga el ambiente por lo que, el gran jefe reunió un grupo de
aguerridos chunchos, les informó que nadie debía desobedecer y los proveyó de
lanzas, arcos, flechas entre otros enseres ordenándoles caminar hasta encontrar
el mar, pero debían hacerlo sólo de noche, pero ellos no acatando la orden y decidieron hacerlo de día.
Cuando
los jerarcas se enteraron, la ira se apoderó de ellos y los chunchos fueron convertidos en
estas imponentes plantas andinas, las llamaron Titancas que tardan en florecer
cien años y luego mueren.
Los
habitantes de Cuzco cuentan que la planta conocida localmente como
chu’unchujschupalla o sea, plantas de chunchos, que representan a los guerreros
petrificados y que florecerán majestuosamente antes de morir, produciendo miles
de flores, las cuales antes de marchitarse y fenecer deberá esparcir nuevas
semillas.
También
las proveyó de largas y pinchudas espinas, que si bien, puede herir seriamente
al ganado, las aves encuentran en ellas el néctar de sus flores que suelen
albergar y nutrir a maravillosos picaflores que van y vienen polinizando.