En 2026 el gobierno nacional
hace
todo lo posible para que seamos (como Puerto Rico) un "estado libre asociado"
de los EEUU. No es nueva la preferencia de los terratenientes "argentinos" (y
sus alcahuetes) de ser ingleses, franceses o norteamericanos. Hicieron (y hacen)
todo lo que está a su mucho alcance para lograrlo: bombardeando la Plaza de
Mayo, fusilando, apoyando golpes de estado, en especial el de 1976/83 que bañó
en sangre a la Argentina.
Por eso, desde el tiempo de los "unitarios", siempre consideraron –como su
"procer" Sarmiento- que la sangre de gauchos solo sirve como abono de la
tierra. Por lo tanto matar indios y criollos para ellos siempre fue una especie
de deporte "patriótico".
La llamada "Generación del 80" (1880) hizo un buen aporte a esa eliminación
de "la barbarie".
La ilustración y el artículo que a continuación se transcribe ha sido dado
a conocer por ENDEPA (Equipo Nacional de Pastoral Aborigen).
Ricardo Luis Acebal
MASACRE DE LA MISIÓN DE SAN
ANTONIO DE OBLIGADO
En la historia argentina existen episodios que durante mucho tiempo
permanecieron silenciados o relegados, pero que siguen vivos en la memoria de
los Pueblos Indígenas. Uno de ellos ocurrió el 11 de marzo de 1887, en
la Misión de San Antonio de Obligado, en el entonces Territorio Nacional
del Chaco, donde fuerzas de distintos regimientos del Ejército argentino
perpetraron una masacre contra integrantes de los Pueblos Qom y Mocoví.
Las Comunidades vivían allí de manera pacífica y estable, tras un acuerdo con el propio Estado
nacional. Sin embargo, aquel entendimiento fue quebrado por una
intervención militar que terminó en un ataque violento contra ellas.
Los hechos se produjeron en el marco de un proceso histórico más amplio, la
llamada
"campaña al desierto verde", que formó parte de la expansión territorial
del Estado argentino sobre el Gran Chaco durante el siglo 19.
En ese contexto,
numerosos miembros de Pueblos Indígenas habían sido capturados durante
expediciones militares y luego trasladados a reducciones o misiones.
Estas políticas respondían a un modelo de construcción del Estado-Nación
que avanzó sobre los territorios persiguiendo y sometiendo a quienes eran
oprimidos por no formar parte del proyecto dominante.
El patrocinio legal que acompaña a las Comunidades e impulsa la
investigación histórica entiende lo ocurrido en San Antonio de Obligado como
actos atroces cometidos contra población civil, parte de un ataque sistemático,
generalizado y de gran escala, ejecutado bajo políticas estatales que apuntaron
a la destrucción total o parcial de los Pueblos Originarios.
A más de un siglo de aquellos hechos, la Masacre de San Antonio de
Obligado continúa interpelando. Recordarla
no es solo un ejercicio del pasado, sino un acto de memoria colectiva y de
justicia histórica.
Nombrar y contar lo ocurrido, investigarlo y transmitirlo a las nuevas
generaciones es una forma de reparar el silencio que durante años rodeó estos
crímenes.
#ArgentinaPluriétnica
#Diversidad #Respeto #Justicia #PueblosIndígenas
Fuente: www.endepa.org.ar/una-masacre-silenciada/