El
rio Limay es un importante curso de agua de la Patagonia Argentina, que tiene
su origen en el Lago Nahuel Huapi y fluye en dirección noreste, marcando la
línea limítrofe entre las provincias del Neuquén y Río Negro, hasta confluir
con el Río Neuquén, dando lugar al nacimiento del Río Negro.
Río Neuquén.
Este es otro de los ríos Patagónicos que junto al Limay es uno de los
dos grandes ríos que confluyen para formar el sistema hidrográfico más
importante de nuestra Patagonia y el más importante de todos los que se
extienden íntegramente en el territorio de Argentina.
Este río discurre enteramente dentro de la provincia homónima, aunque en
sus últimos kilómetros sirve de
límite
con la provincia de Río Negro.
Dicen que dicen... que Limay y Neuquén eran dos amigos inseparables,
iban y venían siempre juntos, dónde estaba uno estaba el otro, sus padres eran
dos caciques que se asentaban el uno al norte y el otro al sur.
Al llegar a la adolescencia, ellos gozaban de la caza juntos y ya mozos
solían incursionar en el bosque en busca alguna presa para alimentar a los
suyos.
Ellos eran felices.
Cierto día Limay y Neuquén se internaron en el bosque, allí se toparon
con una hermosa joven, ella recogía piñones en una canasta tejida con las
fibras de coirón, ambos quedaron prendados por la exquisita hermosura de la
jovencita, luego supieron que el nombre de la muchacha era Raihue.
No paso mucho tiempo que ambos jóvenes suspiraban enamorados por la
muchacha.
Esos sentimientos hicieron que ambos muchachos, después de toda una
vida, pelearan y se distanciaran.
Los mayores incrédulos por las recientes decisiones consultaron a la
machi de la comunidad, ella propuso que como prueba de amor deberían buscar una
caracola en las orillas del mar, quien fuera el primero y la consiguiera para
ofrecérsela a Raihue y con ella escuchara el bramido del mar, sería en el
elegido.
Así fue como los dos jóvenes marcharon en busca de tan preciado
obsequio.
El primero en encontrar la caracola sería el merecedor de la jovencita.
Limay y Neuquén se empecinaron en sortear todos los escollos y así poder
conquistar a la jovencita.
Nguenechén considerado el padre de todos los hijos que habitan la
Tierra, tomó la determinación de ayudarlos en la misión encomendada, pero como
las polémicas no cesaban, tomó la determinación de transformar a ambos jóvenes
en ríos.
Al norte, atravesando los copiosos bosques de arrayanes correría
Neuquén, mientras tanto el Limay debería serpentear por los valles y montañas
al sur.
No sólo los jóvenes estaban enamorados de Raihue, el Viento celoso
porque la joven ni siquiera había reparado en él, comenzó a musitarle
calamidades al oído, le susurraba que Limay y Neuquén jamás regresarían y
agregó que nunca más los volvería a ver.
Estos funestos pensamientos la atormentaban hasta que el dolor y la
angustia se apropiaron de la muchacha, ella decidió ofrecerles su vida a ambos
Ríos, caminó hasta la orilla del lago y se entregó a él, a cambio de las vidas
de sus dos amigos.
Nguenechen escuchó la plegaria de la muchacha y con profundo amor la
transformó en un arbusto de bellas flores rojas.
El viento, satisfecho de haber logrado su cometido, buscó a los
muchachos, que aún iban en camino al encuentro de la caracola, gozoso y
abrumado por los celos, les relató sobre la desaparición de Raihue.
Los jóvenes al enterarse de lo acontecido, traspasados por el inmenso
amor lograron superar las diferencias y asumiendo llorosos la irrecuperable
pérdida se abrazaron estrechamente convirtiéndose en el Río Negro, que luctuoso
se perfila hasta llegar al mar, en la fría ventosa, pero majestuosa Tierra
Patagónica.