La
Patagonia Argentina es una vasta y riquísima zona en la región sur,
caracterizada por su diversidad paisajística, que incluye glaciares, montañas,
lagos, estepas, parte de la cordillera de los Andes, y una costa marina extensa
que va desde el río Colorado hasta el sur incluyendo varias provincias entre
ellas Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
Su
clima es árido, frío con fuertes vientos y escasas precipitaciones.
Dicen
que dicen que Kooch estaba solitario y triste en medio de la nada, sólo una
espesa bruma lo cubría todo.
La
soledad y la tristeza lo embargaba, el corazón le pesaba, de sus ojos corrían
ríos de lágrimas que lo inundaban todo, le mojaba los pies, el agua subía y subía, de
repente, el llanto cesó y Kooch dio un fuerte suspiro, tanto que disipó la
niebla.
Sin
tener conciencia de tal hecho, se apercibió que había dado vida a un mar
inmenso y que el poderoso viento agitaba las aguas y las encrespaba haciéndoles
rugir con furia sobre
la
superficie.
Kooch
quiso saber de su obra y la intriga acerca de los sucesos, entonces abrió los
brazos y elevándolos al aire, hizo una gran apertura en la oscuridad y dando un
fuerte golpe de palmas hacia el espacio, se produjo una gran luz brillante,
inmensa la cual hizo vislumbrar el espacio y las colosales aguas del gran mar.
La luz siguió trepando, alto muy alto, tanto que dio origen a Xaleschen, el
sol.
Luego
con la complicidad de Xaleschen, nacieron las nubes.
El
sol al contemplar la enorme extensión del agua, se sintió abrumado y creo una
isla, luego hizo que surgiera la vida en el agua, entonces puso allí peces de
diferentes tamaños y especies.
Más
tarde creó otra isla, y de repente un viento sopló sobre ellas que hizo que las
nubes chocasen entre si y se produjo una lluvia tenue que mojó la tierra y así
nacieron espacios verdes, vegetales, flores y luego se marchó.
Pero
ellos no tuvieron en cuenta que Toms, la oscuridad todavía habitaba el mundo y
allí en las islas había dejado a sus gigantes
retoños,
Para
que ellos hicieran sus travesuras.
Noshtex,
uno de ellos, el más enamoradizo, deseaba a la nube Teo, estaba sumamente
embobado y no le quitaba la vista de encima, ella se hacía la casquivana
paseándose risueña con sus hermanas.
Noshtex
en un arranque de desesperación decidió raptar a una de sus hermanas, Teo.
Sus
hermanas la buscaron por todos partes, pero al no encontrarla, encolerizadas
desataron una feroz tempestad, el agua caía a raudales, se deslizaba por las
laderas de las altas cumbres llevándose todo lo que hallaba en su paso,
torrenciales corrientes se desplazaban a raudales arrastrando todo a su paso,
piedras, árboles, todo lo inundaba, los animales vieron sus refugios arrasados,
si hasta los pájaros perdieron sus nidos.
Luego
de su enfurecido transitar, la feroz correntada fue a parar a un mar al que
denominaron Arrok.
Fueron
días negros, pero luego del tercer día asomó Xaleschen que al enterarse del
rapto se llegó hasta el horizonte donde se hallaba koch para informarle la mala
nueva.
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¡Quién
haya raptado a Teo será fuertemente castigado! - exclamó Kóoch y si de Teo nace
un hijo será más fuerte que su padre.
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Cuando
la lluvia mermó se impuso un descollante sol convencido de devorar todo rastro
de niebla, luego les relató a las nubes las últimas novedades, Xóchen, el
viento las condujo hacia la tierra, donde un chingolo chismoso se lo contó a
todos los que encontró a su paso y en un abrir y cerrar de ojos todos los
animales habitantes de las islas estaban al tanto del enorme trabajo de Kóoch.
-
Es
claro que Nosthex, también escuchó el relato de boca de Xóchen y lo invadió un
enorme miedo, debido a eso entró en la cueva donde Teo se encontraba en espera
de su primogénito con la intensión de deglutirse a ambos, entonces de un solo
soplido arrancó al niño del vientre de la madre y cuando estaba a punto de
incarle el diente, un fuerte dolor en el talón lo hizo gritar de dolor, Ter
–werr, el tuco-tuco, apiadándose del bebé, clavó sus largos y afilados dientes
y con un movimiento certero le arrebató al chiquillo y salió corriendo.
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Todos
los animales socorrieron al Truco-Tuco y al niño.
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Kius ,
el chorlo sugirió llevarlos a la nuevas tierras creadas por Kóoch más allá del
mar.
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Noshtex
empecinado trató de alcanzarlos, los persiguió por un largo trecho, pero al fin
lograron poner al niño a salvo subiéndolo al lomo de un maravilloso cisne
blanco, que alzó un raudo y majestuoso vuelo rumbo al este, donde vivían el
hijo de la nube y el gigante al que llamaron Elal.
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El
cisne voló a una tierra muy fría donde los vientos helados soplan con fuerza y
a la que los blancos llamaron Patagonia, eso sí, el ave no cesó su vuelo hasta
posarse en la cima del cerro Chaltén.
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