Inicio Noticias, Notas
y Reportajes
Cultura en los
Municipios
Diarios,
revistas y
otros papeles
Danza con
identidad
Escuelas con
identidad
Discos Pueblos
originarios
Fotos con
Identidad
Peñas y Encuentros Radio Cine Libros Teatro Pintura, dibujo, escultura y
algo más
Tango Pibes Libro de Visitas
Te cuento mitos
Mikilo

por Susana C. Otero (adaptaciones e ilustración)




Tamaño A+ A-

Mikilo

 

   Dicen que dicen ... que por las sierras de Famatina, el Velazco, Tucumán, Santiago del Estero y Salta anda Mikilo.

   Mikilo es una divinidad Diaguita que no sufrió los embates y la profanación europeizante de la conquista.

   El Mikilo Diaguita pertenece a la familia de los dioses salvajes y sin templos construídos por la mano del hombre sin ofrendas de oro que despertaran la codicia y el fanatismo evangelizador de la conquista.

   Mikilo cambia de aspecto y maleficio según la zona donde aparece.

   En algunos lugares lo describen como un ser adulto pequeño, de conformación extraña, la mitad del cuerpo es una persona, pero tiene patas de gallo, la cara cubierta de pelos, malo y perverso y ataca tanto a los hombres como a las mujeres y suele pegar unos gritos que parecen ser el eco de las montañas.

   Otros lo describen con el cuerpo belludo, rostro demoníaco usando ponchillo y sombrero aludo negro. Es burlista y maléfico, roba gallinas y ovejas y se divierte asustando a los pequeños desobedientes que andan por ahí, sin dormir la siesta.

   Otros los describen con larga cola, la mitad del cuerpo como persona y la otra parte de perro, las manos como criatura humana y las patas de gallo y dicen que se arrastra por el suelo, sin dejar huella alguna.

   Sin embargo, también hay quien lo describe como un duende malvado, con una mano de lana y otra de plomo, y si te lo encuentras por ahí, preguntará si quieres que te pague con la mano de lana o con la de plomo, seguramente tú elegirás la de lana y el te asestará un fuerte puñetazo con la de plomo. Esta versión se asemeja a la versión del duende del noroeste argentino. 

   Es finalmente, un pequeño hombrecito de enormes ojos redondos y fosforescentes, al que le gusta dormir la siesta debajo de las higueras y victimizar a los niños a quienes roba, sin dejar rastro cuando bajo el calor arreciante de la siesta hace enrojecer la piel y la tierra polvorienta cubre los pies descalzos de los niños del lugar.

   En Mikilo, como en otros mitos y leyendas de nuestro folclore, encontramos conceptos muy enraizados de nuestra historia, es la lucha del bien y el mal, que tal vez adquieren mayor potencial según los lugares en que se desarrollen, pero caracterizados por diferentes culturas.  

   Si bien pueden tomar lo profano y lo sagrado, adquiere mayor fuerza en determinados lugares y al mismo tiempo tienen similitud con otras culturas. 



Comentá esta nota:




Cantidad de visitas: 4566820







Más de Te cuento mitos

LA PARTIDA DE ELAL

MITO DEL YAGUARETÉ-AVÁ O COPIANGO

EL ORIGEN DEL MUNDO SEGÚN LOS TEHUELCHES

EL ORIGEN DE LA LLUVIA

LA DIFUNTA CORREA

EL GAUCHITO GIL

EL NEGRITO DEL PASTOREO

El origen del mundo

El Lobizón

El diluvio

Mikilo

El diluvio según la mitología Araucana

EL ORIGEN DEL FUEGO

EL DUENDE

COQUENA




Diseño y Hosting RCH - www.rch.com.ar - www.redcomser.com.ar